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El reconocimiento del derecho humano al agua potable y los pueblos indígenas
Otro santo católico, en segundo término de importancia para suplicar
agua entre los mixtecos de Pinotepa, es
Tata Chù
(“la imagen de Jesús de
Nazaret”), que también se exhibe en penitencia por las calles de la ciudad.
San Pedro es otro de los santos serios para exigir agua a los dioses. La santa
cruz también es positiva para la lluvia, pero no es la más importante, aunque
es la que atrae a las nubes de la lluvia. Todas son imágenes relacionadas con
el agua. Por lo tanto, el agua, simboliza la base de todas las cosas: de la vida,
de la muerte. Los mixtecos hacen honor a su nombre al autodenominarse “El
pueblo de la lluvia”, o sea, la gente del agua.
El agua viva en la mixteca alta
(Manuela López Trinidad, mixteca)
En la comunidad de San Isidro, municipio de Jaltepec, Nochixtlán, Oaxaca,
correspondiente a la mixteca alta, todavía se considera que todo lo que hay
en la naturaleza es vivo. Por ello, nos han enseñado nuestros mayores que
el agua está viva, dado que junto con la Madre Tierra provee de alimentos y
por tanto se debe dar el respeto y culto que merece.
En este sentido, a los ojos de agua (salida de agua por debajo de las
piedras), escasos en la mixteca por el clima, se les muestra respeto, y sólo
a los hombres se les permite entrar a los pozos donde nace este vital líquido
para limpiarlos. A las mujeres les es prohibido porque, se dice que si entran,
se corre el riesgo de secarlos.
Por otra parte, es importante mencionar que para iniciar un trabajo en un
río u ojo de agua, primero se pide permiso al Rey y después a la tierra, y se
ofrece cualquier bebida embriagante (mezcal, aguardiente, cerveza, pulque)
a fin de que los trabajos se realicen mejor posible. Si no se hiciera este rito,
se presentan eventualidades que pondrían en peligro a los que en el lugar se
encuentran.
Asimismo, el agua para los indígenas campesinos es de suma importan-
cia, ya que tanto de la tierra como de este fundamental líquido depende la
producción de sus siembras y el alimento de sus animales. Por ello, al cambio
de año están atentos para observar el cielo y poder interpretar si el año será
lluvioso o no. Se dice, y lo transmiten a los menores, que un año con agua es