176
Viabilidad y barreras para el ejercicio del derecho humano al agua y saneamiento en México
savi kuati
(“lluvia de gotas pequeñas”),
savi yuu
(“lluvia de granizos),
savi chi
tacha
(“lluvia con relampagueo”), y
savi kuia
(“lluvia de fin de temporada”). Se
encuentran en la parte superior del cosmos, nombrada “
Antivi
”.
Estos dioses, a su vez, tienen hijos sobre la Tierra y les llaman tay “padres
sagrados”. Los
tay
fundaron las antiguas estirpes señoriales mixtecas, según
se refleja también en algunos documentos antiguos del siglo
xvi
, que hacen
reiteradamente mención de los
tay
como los “papas que piden agua”, o sea
los sacerdotes de la nobleza mixteca que eran
savi
“lluvia”. Los cerros, los
montes bruscos y agrestes, los montes de días y de soles —como dijeran los
indígenas—, los ríos, los aguajes u ojos de agua, etc., son lugares
tay
(“sa-
grados”). Ahí viven los padres divinizados de los mixtecos, interrelacionados
directamente con el agua. Los
tay
se manifiestan en reptiles divinos, como
la serpiente
koo tay
(“serpiente sagrada”), el
kuyoti
(“lagarto”), el
yakui
(“ar-
madillo”), la
titi
(“iguana”), los
tiaka savi
(“ballenas de lluvia”); son animales
conectados directamente con la lluvia y se consideran acuáticos por estar
estrechamente interconectados con el agua.
Los mixtecos son, por excelencia, gente de agua, y aún realizan rituales
de petición de lluvia a los tay primigenios, hijos de los dioses de la lluvia di-
vinizados: señora
ma’a cha’nu
(“señora anciana”) que vive en una cueva; la
cueva es femenina, y señor
chakuaa
(“señor de la obscuridad”) que vive en
un cerro; el cerro es masculino. Ambos son deidades del agua representan-
tes de los dioses aquí en la Tierra. Según la concepción de los mixtecos, los
rituales son parecidos a lo que ejecutaban sus padres de antaño; al ritual le
llaman:
ndatu savi
(“rituales de petición de lluvia”), y se celebra a finales del
mes de abril (días 27 y 28), o principios del mes de mayo (día 3).
Dentro de la concepción mixteca existen también santos católicos que se
consideran santos del agua. Están muy apegados a la lluvia. “Son seguros
para solicitarla”, dicen los mixtecos; se exhiben en las peregrinaciones o en
las calles de Pinotepa Nacional para implorar agua a los dioses. Por ejemplo:
la virgen del Rosario, a la que llaman
Si’o Yaa Si’i Rusari
(“Nuestra Madre
Diosa del Rosario”), que es la virgen del agua; es la imagen católica más
querida por los mixtecos de la costa, principalmente en Pinotepa Nacional,
y en quien más fe tienen. Siempre ha asistido a los rituales de petición de la
lluvia desde el siglo
xvi
cuando no llovía y lo siguen haciendo hoy día, porque
es más efectiva que cualquier otra imagen.