175
El reconocimiento del derecho humano al agua potable y los pueblos indígenas
indígenas del México actual continúan presentes en su atributo de Señores
del Monte o de la Tierra, quienes traen lluvias, los llamados
chaneques
entre
los pueblos nahuas y popolucas del sur de Veracruz, o los
achihualimes
, para
los nahuas del nororiente de Puebla.
Otro ejemplo es el de Acatlán, municipio de Chilapa de Álvarez (Medina
Martínez). Guerrero es una entidad rodeada de cerros, un lugar con mucha
agua en comparación con sus comunidades vecinas. Por lo tanto, existe en-
tre los nahuas del lugar mucho respeto hacia ese vital elemento. A los pozos
de agua dulce se les coloca una cruz azul ataviada de una cadena de flores
de
cempaxúchitl
y un delantal bordado y se les reza. Además, en el mes de
mayo se hace la petición de lluvia, la cual proveerá de buenas cosechas a lo
largo del año.
Concepción del agua entre los mixtecos de la costa de Oaxaca
(Hermenegildo López Castro, mixteco de la costa)
Para el pueblo mixteco, el agua se ha respetado y amado desde tiempos in-
memoriales, según consta en la rica tradición oral de los pueblos de la costa.
El agua es sagrada porque procede de los dioses de la lluvia. De hecho, en
la lengua materna la llaman
nduta
, o sea, “agua”, y es indispensable para
que los hijos de la tierra nazcan; es decir, las pequeñas hierbas, y más aún,
se cuenta que cuando la persona “duerme sedienta, el alma deambula por
todas partes buscando agua para beber, pues de lo contrario el cuerpo podría
fallecer deseoso de este líquido vital.” Es así que el “agua hace la unión del
cuerpo y alma”, y es fundamental también para las milpas de los mixtecos
de la costa: “Somos gente de agua y tenemos una concepción sagrada de
ésta.” (Doña Josefina López y don Ignacio López, del pueblo El Añil, Pinotepa
Nacional). El nombre con el que se autodenomina a estos pueblos es el de
ñuu savi
, “pueblo de la lluvia”, por ser los hijos predilectos de los dioses de la
lluvia, según cuentan los ancianos mixtecos.
En la visión actual de los
ñuu savi
, el agua simboliza a los dioses, es decir,
los dioses de la lluvia se pueden describir físicamente: “son calvos y ojones”,
pero también son la lluvia misma. En efecto, para los mixtecos de la costa,
los dioses son diversos (ocho dioses de la lluvia):
savi va’a
(“lluvia buena”),
savi xaan
(“lluvia mala”),
savi iti
(“lluvia seca”),
savi tati
(“lluvia con viento”),